que el sol invada nuestros rostros y que su luz nos ilumine hasta los huesos…
que el cuerpo se declare de una vez y para siempre al servicio de la voluntad…
que la voluntad nos eleve como partículas de polvo sobre el universo…
Dijo Ovidio:Apresúrate; no te fíes de las horas venideras. El que hoy no está dispuesto, menos lo estará mañana.